
Tus recuerdos son hoy
confusas calaveras,
filosofía callejera trasnochando.
Cambio por monedas de cobre
tu amor de baratija.
Pétalos podridos,
áspera fragancia de diamantes
Y en el retrovisor:
la monotonía del invierno.
La playa estéril apaga
el ruido de la espuma en el mar.
La sombra solitaria de mis plegarias
Respira y truena infeliz.
Lengua encantada, leyenda olvidada
Aroma de ausencia que evoca
Viejas cadencias imperfectas,
Fantasmas y ramas prehistóricas.
Fuiste una de esas cosas
que uno se encuentra
Después de mucho buscar
Después de mucho dejar de buscar(te)
Como las llaves del coche
o el amor.
En las comidas ponías gesto interesante
como si creyeses que tu cara fuese
una revista de viajes
del lejano oriente.
Me ponías siempre para desayunar
enormes rebanadas de tristeza
untadas con la belleza amarga
del lucero de tus labios.
Plato único.
VAYA ASCO.
M.Hidalgo
M83- Claudia Lewis